La escuela
¿Y eso qués?
-Son computadoras.
¿Y como para qué sirven?
-Para trabajar en ellas, para que los chamacos aprendan más y mejor.
¿Esas cosas hacen que los chamacos aprendan más?
-Así es.
Pero los chamacos no saben usarlas…
-Para eso está el profesor. Él les enseñará a usarlas.
¿Y si el maestro no sabe tampoco?
-El gobierno envía este equipo como parte de un ambicioso programa y también ha capacitado a más de 20 mil profesores en toda esta parte del país. Sí sabrá enseñarles a los estudiantes.
Pos yo creo que no…
-¿Y usted quién es? ¿El conserje? ¿El velador?
No, yo soy el maestro.
-¡Qué caray! ¿Y no vinieron a capacitarlo?
No, nunca viene nadie por esta escuela, ni siquiera el pagador. Tengo cuatro meses sin cobrar. Usted es el primero que se asoma en todo el año.
-De acuerdo, yo haré el trámite para que venga alguien a capacitarlo. Mientras dígame dónde le instalo las máquinas.
¿Cuántas son?
-Traigo diez equipos completos, más un cañón proyector, más un pizarrón de vinil.
Son muchos. Deje sólo siete.
-Imposible, debo dejarlos todos perfectamente instalados. Y además deben firmar y sellar de recibido.
Aquí sólo hay siete alumnos, no tiene caso desperdiciar.
-Bueno, profesor, de cualquier forma me entenderé con el director del plantel, le agradezco su…
Ya se está entendiendo.
-¿Perdón?
Yo soy el director de esta escuela, y también doy las clases.
-De acuerdo, señor director. Yo le dejo el equipo completo, instalado y funcionando, usted me firma y sella de recibido, y ya es cosa suya cuántos equipos utilice en realidad. Tramitaré que venga alguien a capacitarlo.
¿Esas máquinas ocupan mucha luz?
-Mucha, sí. Deberá colocar una instalación especial para evitar la sobre carga o las descargas para que la instalación eléctrica y el equipo no se dañen. Por mientras conectaré todo para que vea que sí funcionan.
No, pos mejor no deje siete, mejor no deje ni una.
-¿Y ahora porqué?
Pos mire, la verdad creo que es un gasto inútil. Ustedes los del gobierno son así. Hace dos años abrieron un canal para abastecer de agua a las parcelas.
-¿Y eso qué tiene que ver?
Pues que lo abrieron por la calle que lleva a San José Buenavista, donde está el hospital y el dispensario, y ahora no tenemos calle ni cómo llegar al hospital ni al dispensario, tenemos que rodear hasta la hacienda de San Ramón, y eso queda muy lejos. Si hasta gente se ha muerto no más de la tardanza.
-¿Y por qué no se traen un médico?
Nadie quiere venir, no hay con qué pagarles, ni hay servicios que ellos necesitan.
-Bueno, pero supongo que por otra parte, eso les convino mejor… me refiero al canal.
Pos no. No hay agua pa las parcelas.
-¿Y cuando llueve no les funciona ese canal?
Cuando llueve se inunda todo, y de todos modos hay agua suficiente hasta que se desagua y se va pa la laguna de San José. Tonses el canal no sirve. Se supone que debía servir el canal pa que haya riego y dos cosechas, o tres, al año. Y no.
-¿Y si ponen una bomba o algo para traer agua de esa laguna?
El gobierno hizo un cárcamo que no sirve. La laguna de San José está muy abajo y no tenemos...
-Bueno, en ese caso no tengo que ver nada. Yo vengo del gobierno, sí, pero de otro programa y nosotros sí cumplimos, mire usted.
Pos no se va a poder, mejor llévese todo.
-¡Que no profesor! ¡Debo entregarle todo y ustedes se organizan como quieran!
Pos es que tampoco hay luz aquí.
-¿Pero cómo?
Ya le dije que el cárcamo no funciona, porque además de que la laguna está muy abajo, no tenemos electricidad. Hace 5 años que vinieron los de la Comisión, pusieron los postes, pero nos hicieron firmar a los del pueblo de que ya habían terminado, que para que nos conectaran rápido. Y eso hora que no tenemos ni para un foco.
-Caray, pues que complicación…
Ora si me disculpa, ahí vienen ya mis estudiantes.
-¿Dos? ¡Pero si son las once de la mañana! Pensé que hoy no había clases, ni le pregunté.
Sí, pero vienen de rancherías de muy lejos. Hacen 3 horas caminando. Antes venían 12 o 18 alumnos, pero como le dije el canal que abrieron fue sobre el camino principal a San José, y no pueden entrar camionetas ni bicicletas, hay que hacerlo a pie. Por eso dejaron de venir muchos. Ora sólo son siete, y apenas llegan dos.
-Bien profesor, me quedaré un día más en el pueblo para poderle instalar bien el equipo. ¿Sabe de un hotelito o una posada o un hostal o algo así?
No, aquí no hay nada de eso. Tendrá que irse hasta San Gabriel el Grande.
-¡Pero eso queda muy lejos de aquí! ¿No hay de plano nada aquí?
Si quiere puede quedarse en la escuela, le puedo poner un catre y le presto cobijas.
-Necesito baño, descansar, todavía tengo que llevar equipo a los pueblos de más arriba.
Tengo leña, si quiere le caliento agua para que se bañe. Ya le dije que aquí no hay agua.
-Mire, mejor regreso otro día, gracias profesor.
Pase usted.
-¿Sí? Aquí cómputo móvil, ¿me copias?
-Adelante, copio.
-Computo móvil desplaza a punto C con carga, cambio.
-¿Con carga? ¿Por qué razón? Cambio.
-Aquí cómputo móvil, ¡en este pinche pueblo no quieren progresar!