La escuela

02.01.2012 20:10

¿Y eso qués?

 

-Son computadoras.

 

¿Y como para qué sirven?

 

-Para trabajar en ellas, para que los chamacos aprendan más y mejor.

 

¿Esas cosas hacen que los chamacos aprendan más?

 

-Así es.

 

Pero los chamacos no saben usarlas…

 

-Para eso está el profesor. Él les enseñará a usarlas.

 

¿Y si el maestro no sabe tampoco?

 

-El gobierno envía este equipo como parte de un ambicioso programa y también ha capacitado a más de 20 mil profesores en toda esta parte del país. Sí sabrá enseñarles a los estudiantes.

 

Pos yo creo que no…

 

-¿Y usted quién es? ¿El conserje? ¿El velador?

 

No, yo soy el maestro.

 

-¡Qué caray! ¿Y no vinieron a capacitarlo?

 

No, nunca viene nadie por esta escuela, ni siquiera el pagador. Tengo cuatro meses sin cobrar. Usted es el primero que se asoma en todo el año.

 

-De acuerdo, yo haré el trámite para que venga alguien a capacitarlo. Mientras dígame dónde le instalo las máquinas.

 

¿Cuántas son?

 

-Traigo diez equipos completos, más un cañón proyector, más un pizarrón de vinil.

 

Son muchos. Deje sólo siete.

 

-Imposible, debo dejarlos todos perfectamente instalados. Y además deben firmar y sellar de recibido.

 

Aquí sólo hay siete alumnos, no tiene caso desperdiciar.

 

-Bueno, profesor, de cualquier forma me entenderé con el director del plantel, le agradezco su…

Ya se está entendiendo.

 

-¿Perdón?

 

Yo soy el director de esta escuela, y también doy las clases.

 

-De acuerdo, señor director. Yo le dejo el equipo completo, instalado y funcionando, usted me firma y sella de recibido, y ya es cosa suya cuántos equipos utilice en realidad. Tramitaré que venga alguien a capacitarlo.

 

¿Esas máquinas ocupan mucha luz?

 

-Mucha, sí. Deberá colocar una instalación especial para evitar la sobre carga o las descargas para que la instalación eléctrica y el equipo no se dañen. Por mientras conectaré todo para que vea que sí funcionan.

 

No, pos mejor no deje siete, mejor no deje ni una.

 

-¿Y ahora porqué?

 

Pos mire, la verdad creo que es un gasto inútil. Ustedes los del gobierno son así. Hace dos años abrieron un canal para abastecer de agua a las parcelas.

 

-¿Y eso qué tiene que ver?

 

Pues que lo abrieron por la calle que lleva a San José Buenavista, donde está el hospital y el dispensario, y ahora no tenemos calle ni cómo llegar al hospital ni al dispensario, tenemos que rodear hasta la hacienda de San Ramón, y eso queda muy lejos. Si hasta gente se ha muerto no más de la tardanza.

 

-¿Y por qué no se traen un médico?

 

Nadie quiere venir, no hay con qué pagarles, ni hay servicios que ellos necesitan.

 

-Bueno, pero supongo que por otra parte, eso les convino mejor… me refiero al canal.

 

Pos no. No hay agua pa las parcelas.

 

-¿Y cuando llueve no les funciona ese canal?

 

Cuando llueve se inunda todo, y de todos modos hay agua suficiente hasta que se desagua y se va pa la laguna de San José. Tonses el canal no sirve. Se supone que debía servir el canal pa que haya riego y dos cosechas, o tres, al año. Y no.

 

-¿Y si ponen una bomba o algo para traer agua de esa laguna?

 

El gobierno hizo un cárcamo que no sirve. La laguna de San José está muy abajo y no tenemos...

 

-Bueno, en ese caso no tengo que ver nada. Yo vengo del gobierno, sí, pero de otro programa y nosotros sí cumplimos, mire usted.

 

Pos no se va a poder, mejor llévese todo.

 

-¡Que no profesor! ¡Debo entregarle todo y ustedes se organizan como quieran!

 

Pos es que tampoco hay luz aquí.

 

-¿Pero cómo?

 

Ya le dije que el cárcamo no funciona, porque además de que la laguna está muy abajo, no tenemos electricidad. Hace 5 años que vinieron los de la Comisión, pusieron los postes, pero nos hicieron firmar a los del pueblo de que ya habían terminado, que para que nos conectaran rápido. Y eso hora que no tenemos ni para un foco.

 

-Caray, pues que complicación…

 

Ora si me disculpa, ahí vienen ya mis estudiantes.

 

-¿Dos? ¡Pero si son las once de la mañana! Pensé que hoy no había clases, ni le pregunté.

 

Sí, pero vienen de rancherías de muy lejos. Hacen 3 horas caminando. Antes venían 12 o 18 alumnos, pero como le dije el canal que abrieron fue sobre el camino principal a San José, y no pueden entrar camionetas ni bicicletas, hay que hacerlo a pie. Por eso dejaron de venir muchos. Ora sólo son siete, y apenas llegan dos.

 

-Bien profesor, me quedaré un día más en el pueblo para poderle instalar bien el equipo. ¿Sabe de un hotelito o una posada o un hostal o algo así?

 

No, aquí no hay nada de eso. Tendrá que irse hasta San Gabriel el Grande.

 

-¡Pero eso queda muy lejos de aquí! ¿No hay de plano nada aquí?

 

Si quiere puede quedarse en la escuela, le puedo poner un catre y le presto cobijas.

 

-Necesito baño, descansar, todavía tengo que llevar equipo a los pueblos de más arriba.

 

Tengo leña, si quiere le caliento agua para que se bañe. Ya le dije que aquí no hay agua.

 

-Mire, mejor regreso otro día, gracias profesor.

 

Pase usted.

 

-¿Sí? Aquí cómputo móvil, ¿me copias?

-Adelante, copio.

-Computo móvil desplaza a punto C con carga, cambio.

-¿Con carga? ¿Por qué razón? Cambio.

-Aquí cómputo móvil, ¡en este pinche pueblo no quieren progresar!