El robo

02.01.2012 20:22

 

Sí, dígame ¿en qué puedo ayudarle?

 

-Vengo a levantar un acta.

 

¿Cuál es el motivo?

 

-Me robaron.

 

¿Cuáles son los hechos y contra quién es la demada?

 

-Me robaron la fe y mi auto.

 

¿Podría explicarlo por favor?

 

-Sí mire, yo era muy católico, devoto de la Divina Providencia, de San Juditas Tadeo y del Santo Niño de Atocha. Iba regularmente a misa, y hasta me hice muy amigo del padre Tito. Nunca fallaba en la Iglesia de San Juan Bautista, en la de San Hipólito a las fiestas de San Juditas y jamás dejé de ir a Plateros, en Fresnillo.

 

-No comprendo aún el problema…

 

Hace unos meses me encontré con un ex compañero de la universidad, que es profundo ateo. Acepté platicar con él como cuando íbamos a la facultad, como cuando criticaba mis creencias. Tenía yo la firme convicción de pescar un hombre, como enseñó y nos ordenó Jesucristo. Pero no. Sus argumentos me avasallaron, y yo me di cuenta de que ni con la Biblia en mano podría rebatirle. Bueno, la verdad ni siquiera conozco bien la Biblia, ni qué decir.

 

-Sigo sin comprender…

 

Después de hablar con mi ex compañero, dudé de Dios y de todos sus santos. Entonces fui a buscar al padre Tito para llevarle mis dudas y que me explicara y me diera argumentos. Conforme avanzaba la charla, me di cuenta de que no sabía más que yo, y yo no sé nada realmente.

 

-¿Y luego?

 

Luego de hablar con el padre Tito, dudé de la Iglesia Católica y de sus ministros. Entonces fui a donde el doctor Matarazzo, que es Rabino, buen amigo y vecino mío. Seguro que él sabría darme algún argumento, dado que ellos realmente se toman en serio sus creencias y saben mucho de la Biblia.

 

-Prosiga por favor…

 

Después de hablar con el Rabino Matarazzo, dudé de Cristo. Entonces fui a la Iglesia del Amor Mundial y hablé con el pastor y obispo Fabio Dos Santos, ellos son muy cristianos y muy estudiosos y seguramente me daría conocimientos y argumentos.

 

-Continúe, aunque sigo sin entender…

 

Después de hablar con el pastor y obispo Fabio Dos Santos dudé de mí. No sé cómo ni en qué momento, pero cuando me di cuenta ya les había entregado mi auto con todo y factura y yo estaba bastante deprimido y comencé a sentirme realmente mal. Entonces fui a consulta con un terapeuta y me recetó medicinas.

 

-Aún no encuentro ningún problema, termine por favor.

 

Después de terapias con el siquiatra dudé de mi amigo el ateo y de todo lo demás. Ahora sólo creo que medicinas como el Clonazepam realmente ayudan mucho en la espiritualidad humana porque trae una gran tranquilidad y uno puede dormir sin llevarse preocupaciones a la cama, no importa si Dios, o toda su corte celestial, existen o no.

 

-¿Entonces usted piensa que le robaron?

 

Ya le dije que sí, me robaron la fe y mi auto.

 

-Por el asunto de la fe no procede nada en absoluto, en toda mi carrera como abogado, y más, como ministerio público, nunca había recibido un caso como el suyo. Ni siquiera hay jurisprudencia, ni nada. En cuanto al auto, usted dice que se los dio con todo y factura, fue con pleno consentimiento suyo, realmente en esos términos, tampoco hay nada qué hacer.

 

Sí bueno, ahora que lo pone así, déjeme decirle que en este momento también he dejado de creer en las leyes y la justicia en su conjunto.